Nuestras abejas recolectan libremente el néctar de flores silvestres en lo más alto de las montañas de Cochoapa, Guerrero, dando como resultado una miel multifloral, orgánica y con un sabor inigualable.
Aquí, cada gota se obtiene con técnicas tradicionales heredadas por generaciones, sin dañar a las abejas y cuidando cada detalle del proceso.